Síntomas de Ansiedad

Conocer los síntomas de la ansiedad más comunes nos ayudará a entender si lo que está experimentando nuestro cuerpo puede deberse a la ansiedad y la necesidad de poner freno a nuestra activación excesiva física y mental.

También puede ayudar a aquellas personas que se asustan con los síntomas de ansiedad, interpretándolos como sinónimo de otro tipo de enfermedades: “me está dando un ataque al corazón”, “tendré cáncer”, etc. a darse cuenta que pueden ser síntomas de sufrir ansiedad y no de ninguna otra patología. No obstante, ante cualquier sintomatología de este tipo, siempre es imprescindible el diagnóstico médico y/o psicológico/psiquiátrico, qué será quien determinará realmente si lo que sentimos es ansiedad o es necesario descartar otras enfermedades.

Síntomas físicos de la ansiedad

Alerta ante la sintomatología relacionada con la ansiedad y el estres

Los síntomas que pueden afectar a las reacciones corporales los denominaremos síntomas físicos, aquellos que afectan a las reacciones psicológicas serían los síntomas psicológicos. Los que actuan sobre los cambios en el comportamiento o síntomas de conducta que también pueden influir en nuestra capacidad intelectual, son los síntomas intelectuales o cognitivos, y los que perjudican a nuestras relaciones sociales son los síntomas sociales. En este artículo nos centraremos en los síntomas físicos relacionados con la ansiedad.
¿Cómo puede reaccionar mi cuerpo físicamente ante la ansiedad? Como explicábamos en el artículo que hablaba de forma más general sobre la ansiedad, cuando nuestro cerebro percibe un peligro activamos la zona de alarma, lo que significa que se activa una parte de nuestro sistema nervioso, es esta activación la que provoca los síntomas físicos de la ansiedad preparando al organismo para afrontar el supuesto peligro, de manera que podemos sentir:

Sensación de nerviosismo e inquietud

Normalmente inexplicable pues no se sabe bien porque ocurre pero sí notamos qué nuestro cuerpo empieza a sentirse más agitado debido a que el cuerpo libera adrenalina y noradrenalina en las situaciones de peligro. Recordad siempre como se siente nuestro cuerpo ante un susto.

Taquicardia

Dado que el cuerpo ha aumentado la frecuencia y la fuerza de los latidos del corazón, con el objetivo de que puedas atacar o huir de la situación que está provocando dicho estado de ansiedad.

La taquicardia es un sintoma fisico de la ansiedad

Mareo

La tensión de los músculos, más concretamente de la zona de las cervicales disminuye el aporte de sangre a la cabeza, y por eso podemos sentir mareo.

Opresión en el pecho

Causado por la tensión de los músculos que rodean la parte de los pulmones, por tener más oxígeno del necesario.

Falta de aire

Porque tu cuerpo respira más cantidad de aire y más deprisa, al tener más oxigeno en sangre hace qué notes muchas de las sensaciones internas que estamos explicando, y la sensación sea de falta de aire aunque normalmente lo que ocurre es todo lo contrario, tenemos un exceso de oxígeno, es lo que se conoce como hiperventilación.

Sudoración, calor, sofocos y escalofríos

Debido a que aumenta la temperatura en las zonas corporales más vitales a la vez que se activa el mecanismo del sudor.

Naúseas y molestias digestivas

Son efectos normales que provoca la misma activación del organismo en el sistema digestivo.

Tensión y rigidez muscular

Este síntoma de ansiedad es causado por la tensión muscular excesiva.

Cansancio y agotamiento

A veces incluso, después de haber dormido un número de horas suficientes despertarnos con la sensación de que estamos enormente cansados/as, debido a mantener los músculos tensos durante mucho tiempo.

Otro síntoma es el cansancio o fatiga

Hormigueo en brazos y piernas

Este síntoma suele ser común aunque más desconocido y causa sensación de extrañeza en quienes aparece, no asociándolo normalmente a la ansiedad. Sin embargo, el hormigueo aparece cuando tenemos ansiedad porque al activarse la zona de alarma, el cuerpo dispone de mayor cantidad de sangre en los lugares donde puede ser más necesaria, dejando el resto del cuerpo con un riego menor, al tratarse de un mecanismo de supervivencia; de este modo, si fueses herido serías menos propenso a desangrarte.

Síntomas relacionados con la hiperventilación

La hiperventilación antes mencionada, o los efectos de respirar demasiado rápido, lo que hace que exista más oxígeno en la sangre, porque tomamos más oxígeno del que gastamos, puede provocar sensaciones internas muy desagradables como puede ser visión borrosa, sensación de irrealidad, sensación de atragantamiento, etc. y contribuir al origen y mantenimiento de los síntomas anteriormente mencionados.

Aunque las sensaciones en nuestro cuerpo al hiperventilar son muy angustiosas para quienes la padecen, es una reacción normal de nuestro organismo cuando se activa la zona de alarma y que algunas personas pueden sentir cuando hacen ejercicio físico.

Si el peligro fuese real y tuviésemos que salir corriendo, el exceso de oxígeno lo gastaríamos y no tendríamos las sensaciones de la hiperventilación, pero como se trata de una activación ante una situación no real, nuestro cuerpo tiene un exceso de oxígeno innecesario, pero hay que tener en cuenta, que la hiperventilación no supone ningún peligro, y es fácilmente controlable si aprendemos a controlar nuestra respiración. Aspecto al que dedicamos un artículo dentro del apartado de técnicas para controlar la ansiedad mediante la respiración diafragmática.

Hiperventilacion

Otros síntomas de ansiedad físicos

Otras señales físicas relacionadas con la ansiedad que pueden aparecer como consecuencia de la activación de la zona de alarma, son la sensación de mareo e inestabilidad, el famoso “nudo” en el estómago, y los temblores de manos y pies. Si la ansiedad es muy alta pueden aparecer alteraciones en el sueño, alteraciones en la alimentación y la respuesta sexual.

Recordar que no todas las personas tienen los mismos sintomas de ansiedad, ni éstos la misma intensidad en todos los casos. Cada persona según su predisposición biológica y/o psicológica, se muestra más vulnerable o susceptible a unos u otros síntomas.

Todos estos síntomas serían útiles si nos encontrásemos ante un peligro real, pues necesitaríamos activarnos, defendernos, huir, correr, etc. pero si hemos activado nuestra zona de alarma con nuestras preocupaciones, el cerebro no puede distinguir entre un peligro real o imaginario, e igualmente prepara al organismo. Si somos capaces de comprender este mecanismo, y no nos asustamos con los síntomas descritos, si no lo tomamos como algo “normal” ante las preocupaciones, estaremos dando el primer paso para superar la ansiedad. Ahora bien, si interpretamos estas sensaciones como peligrosas, se activará aún más la zona de alarma, y por tanto, los síntomas irán aumentando, el miedo también y cada vez tendremos más ansiedad.

Terminamos con un video que resume graficamente todo lo expuesto en este artículo de los sintomas de ansiedad relacionados con nuestro cuerpo.

No te asustes de la ansiedad, compréndela, manéjala y poco a poco desaparecerá !!

Síntomas psicológicos de la ansiedad

Los síntomas psicológicos de la ansiedad generan un gran desconcierto en la persona que la padece no encontrando explicación a porque puede sentirse. Incluso la persona se plantea ¿Me estaré volviendo loco/a? La respuesta es un rotundo NO. Nadie enloquece de ansiedad, solo basta comprenderla y empezar a manejarla para que sus síntomas comiencen, al menos, a disminuir.

Trastornos psíquicos que provocan los sintomas psicologicos de la ansiedad

Angustia intensa

Normalmente te sientes más preocupado/a por todo de lo habitual, aspectos que con anterioridad no te angustiaban ahora comienzan a hacerlo. ¿Por qué ocurre esto? Siempre explico que al tener activada la zona de alarma es más fácil sentirse angustiado/a por la mayor parte de las cosas que ocurren a nuestro alrededor.

Para que podáis entenderlo, es como si tuviéramos conectada una alarma para protegernos de los robos, la alarma se avería y comienza a sonar cada vez que pasa un vecino. Cuando estamos ansiosos ocurre igual, al tener encendida la zona de alarma, nos preocupamos por aspectos sin importancia, por el simple hecho de que tenemos activada innecesariamente una zona de nuestro cerebro.

Agobio e inquietud

Nos agobia e inquieta sentir lo que está experimentando nuestro organismo y lo que pensamos sobre nuestra capacidad de enfrentarnos a dicha situación. Nos agobiamos y aparecen pensamientos del tipo “estoy harto/a”, “no aguanto más”, “no soy capaz”, “siempre igual”, etc. Agobiarse por padecer estos síntomas es totalmente normal, pero solo aumentará la sintomatología.

Suele ser frecuente que llevemos mucho tiempo padeciendo ansiedad tirando la toalla al respecto y pensando que la ansiedad forma parte de mi vida. En este artículo sobre como controlar la ansiedad podéis leer una serie de recomendaciones que os pueden ayudar a combatirla.

Ni el agobio, ni rendirse a la ansiedad nos va a ayudar a sentirnos mejor. Plantéate cambiar los pensamientos de agobio, cambia “estoy harto/a” por “no puedo rendirme”, quizás no puedo cambiar como me siento pero siempre puedo hacer algo para sentirme mejor. La técnica de las autoinstrucciones positivas y autoafirmaciones puede resultar eficaz para cambiar nuestro diálogo interno negativo y dejar de sentirnos tan agobiados/as para poder comenzar a disminuir la sintomatología.

Inseguridad

Inseguridad y agobio como consecuencia de la ansiedad

La ansiedad reduce la confianza en sí mismo/a al sentir cosas que en otros momentos posiblemente no has sentido. Al sentirse ansioso piensas que no puedes realizar las actividades que antes hacías con normalidad, poco a poco, puedes ir dejando de realizar actividades gratificantes, o a no intentar hacer aquellas cosas que pueden resultarte difíciles.

Saber que uno es capaz de llevar una vida normal pese a la ansiedad, resulta vital, la ansiedad te incomoda, te hace sentir muy mal, pero no te incapacita, solo tienes que pensar en la cantidad de cosas que eres capaz de hacer a pesar de sufrir este trastorno.

Para volver a sentir seguridad en uno/a mismo/a es recomendable poco a poco, retomar actividades, proponernos metas, no evitar situaciones, etc. La seguridad se recupera sintiendo que eres capaz de realizar aquello que te propongas, siempre comenzando por objetivos pequeños hasta alcanzar metas mayores.

Bloqueos mentales

La persona percibe como olvida las cosas con facilidad, o no recuerda aspectos sencillos de su vida cotidiana. Este es uno de los síntomas psicológicos de la ansiedad que, aunque común, suele causar mucha angustia en quienes aparece, confundiéndoles con la posibilidad de estar padeciendo una demencia o algún otro tipo de trastorno psicológico.

Sin embargo, cuando nuestra memoria está ocupada en preocupaciones y rumiaciones constantes, es lógico, que no tenga un hueco para las cosas básicas del día a día.

Utilizamos la capacidad de recordar a diario casi sin darnos cuenta y apenas cuidarnos ese aspecto, aunque no seamos conscientes de ello, la memoria necesita sentirse relajada y concentrada para funcionar correctamente, en el momento que aparece la angustia, la memoria se enlentece y comienza a fallar.

De ahí la importancia de la técnica de los pensamientos positivos donde un cambio de actitud puede ser crucial para disminuir los síntomas de ansiedad.

Miedo a volverse loco

Debes tener en cuenta que las personas que padecen trastornos mentales graves, no experimentan temor a volverse loco/a ya que han perdido la capacidad de darse cuenta de que no están bien y consideran que se hallan en un estado completamente normal.

El simple hecho de que la persona se plantee ¿Me estoy volviendo loco/a? es un síntoma de que la persona no padece ningún trastorno mental grave, porque de ser así no te darías cuenta.

Es imposible que te conviertas en un demente como consecuencia de la ansiedad, se sufre mucho pero no puede provocar una enfermedad mental.

Un sintoma psicologico es el miedo a volverse loco

Parecido al temor a volverse loco/a, está la sensación de ir a perder el control de uno/a mismo/a, creer que vas a gritar o realizar algún tipo de comportamiento inadecuado.

El propio estado de falta de seguridad que aparece tras la ansiedad, lleva a una especie de inseguridad con respecto a uno/a mismo, es como si no nos fiáramos de nosotros/as mismos/as. Resultando común pero muy angustioso para quienes lo experimentan, que aparezca el pensamiento de poder “hacer daño a alguien” normalmente pensamos en los seres queridos y cercanos.

La persona se siente tan mal sin encontrar a veces explicaciones a lo que le ocurre con una gran inseguridad que les hace sentir y pensar este tipo de situaciones. Tranquilizarse y sentir este tipo de pensamientos como propios de la ansiedad resulta vital para quienes lo experimentan, saber que no ocurrirá nada, dejar pasar estos pensamientos y concentrarse en disminuir la ansiedad resultará primordial en estas situaciones.

Miedo y ganas de huir

Buscar la forma de ponerse “a salvo” de lo que piensas que puede ocurrir, no ir a determinados lugares, frecuentar urgencias para que evalúen los síntomas por temor a que pueda ser una señal de una enfermedad grave, tomar más medicación ansiolítica, intentar no realizar ninguna actividad física por temor a sentirte más activado/a incluso temer tomar cafeína o chocolate, al ser sustancias estimulantes.

Gran parte de los síntomas psíquicos de ansiedad tienen su origen en la dificultad para pensar de la forma habitual, es la forma en que funciona nuestra mente cuando afrontamos una situación de peligro real. Resultando útil cuando existe la necesidad de huir o atacar pero totalmente desbordante cuando no existe ningún peligro real.

Otros síntomas de ansiedad psíquicos a tener en cuenta

  • Pensamientos automáticos negativos de manera persistente: Los pensamientos se repiten, te dicen que las cosas no van bien, que puedes pensar que está enfermo/a, llegando incluso a tener miedo a morir.
  • Sensación constante de que puede ocurrir algo malo, sensación de vacío, de extrañeza o despersonalización sintiéndose como si estuviera fuera de la situación.
  • Dificultad para tomar decisiones ya que las capacidades mentales se resienten, apareciendo con frecuencia dificultades para mantener la atención y concentración lo que favorece la distraibilidad y los problemas de memoria.

Estos síntomas son los descritos con más frecuencia por las personas que padecen ansiedad aunque pueden aparecer otros.

La clave está en no asustarse y en la puesta en marcha de todas las estrategias que mejoren mi ansiedad