Síntomas psicológicos de la ansiedad

El objetivo primordial de este blog es ofrecer información útil y práctica acerca de la ansiedad principalmente para conocerla, no tenerle miedo y utilizar todas las estrategias que puedan ser útiles para su manejo y control. En el caso de los síntomas, no podemos referirnos solo a los síntomas físicos ya que afecta tanto al cuerpo como a la mente.

Los síntomas psicológicos de la ansiedad generan un gran desconcierto en la persona que la padece no encontrando explicación a porque puede sentirse; incluso la persona se plantea ¿Me estaré volviendo loco/a? La respuesta es un rotundo NO. Nadie enloquece de ansiedad, solo basta comprenderla y empezar a manejarla para que sus síntomas comiencen, al menos, a disminuir.

Trastornos psíquicos que provocan los sintomas psicologicos de la ansiedad

Los síntomas psicológicos de la ansiedad más frecuentes

Angustia intensa

Normalmente te sientes más preocupado/a por todo de lo habitual, aspectos que con anterioridad no te angustiaban ahora comienzan a hacerlo. ¿Por qué ocurre esto? Siempre explico que al tener activada la zona de alarma es más fácil sentirse angustiado/a por la mayor parte de las cosas que ocurren a nuestro alrededor. Para que podáis entenderlo, es como si tuviéramos conectada una alarma para protegernos de los robos, la alarma se avería y comienza a sonar cada vez que pasa un vecino. Cuando estamos ansiosos ocurre igual, al tener encendida la zona de alarma, nos preocupamos por aspectos sin importancia, por el simple hecho de que tenemos activada innecesariamente una zona de nuestro cerebro.

Agobio e inquietud

Nos agobia e inquieta sentir lo que está experimentando nuestro organismo y lo que pensamos sobre nuestra capacidad de enfrentarnos a dicha situación. Nos agobiamos y aparecen pensamientos del tipo “estoy harto/a”, “no aguanto más”, “no soy capaz”, “siempre igual”, etc. Agobiarse por padecer estos síntomas es totalmente normal, pero solo aumentará la sintomatología. Suele ser frecuente que llevemos mucho tiempo padeciendo ansiedad tirando la toalla al respecto y pensando que la ansiedad forma parte de mi vida. Ni el agobio, ni rendirse a la ansiedad nos va a ayudar a sentirnos mejor. Plantéate cambiar los pensamientos de agobio, cambia “estoy harto/a” por “no puedo rendirme”, quizás no puedo cambiar como me siento pero siempre puedo hacer algo para sentirme mejor. La técnica de las autoinstrucciones positivas y autoafirmaciones puede resultar eficaz para cambiar nuestro diálogo interno negativo y dejar de sentirnos tan agobiados/as para poder comenzar a disminuir la sintomatología.

Inseguridad

Inseguridad y agobio como consecuencia de la ansiedad

La ansiedad reduce la confianza en sí mismo/a al sentir cosas que en otros momentos posiblemente no has sentido. Al sentirse ansioso piensas que no puedes realizar las actividades que antes hacías con normalidad, poco a poco, puedes ir dejando de realizar actividades gratificantes, o a no intentar hacer aquellas cosas que pueden resultarte difíciles. Saber que uno es capaz de llevar una vida normal pese a la ansiedad, resulta vital, la ansiedad te incomoda, te hace sentir muy mal, pero no te incapacita, solo tienes que pensar en la cantidad de cosas que eres capaz de hacer a pesar de sufrir este trastorno.

Para volver a sentir seguridad en uno/a mismo/a es recomendable poco a poco, retomar actividades, proponernos metas, no evitar situaciones, etc. La seguridad se recupera sintiendo que eres capaz de realizar aquello que te propongas, siempre comenzando por objetivos pequeños hasta alcanzar metas mayores.

Bloqueos mentales

La persona percibe como olvida las cosas con facilidad, o no recuerda aspectos sencillos de su vida cotidiana. Este es uno de los síntomas psicológicos de la ansiedad que, aunque común, suele causar mucha angustia en quienes aparece, confundiéndoles con la posibilidad de estar padeciendo una demencia o algún otro tipo de trastorno psicológico. Sin embargo, cuando nuestra memoria está ocupada en preocupaciones y rumiaciones constantes, es lógico, que no tenga un hueco para las cosas básicas del día a día. Utilizamos la capacidad de recordar a diario casi sin darnos cuenta y apenas cuidarnos ese aspecto, aunque no seamos conscientes de ello, la memoria necesita sentirse relajada y concentrada para funcionar correctamente, en el momento que aparece la angustia, la memoria se enlentece y comienza a fallar.

Miedo a volverse loco

Debes tener en cuenta que las personas que padecen trastornos mentales graves, no experimentan temor a volverse loco/a ya que han perdido la capacidad de darse cuenta de que no están bien y consideran que se hallan en un estado completamente normal. El simple hecho de que la persona se plantee ¿Me estoy volviendo loco/a? es un síntoma de que la persona no padece ningún trastorno mental grave, porque de ser así no te darías cuenta. Es imposible que te conviertas en un demente como consecuencia de la ansiedad, se sufre mucho pero no puede provocar una enfermedad mental.

Un sintoma psicologico es el miedo a volverse loco

Parecido al temor a volverse loco/a, está la sensación de ir a perder el control de uno/a mismo/a, creer que vas a gritar o realizar algún tipo de comportamiento inadecuado. El propio estado de falta de seguridad que aparece tras la ansiedad, lleva a una especie de inseguridad con respecto a uno/a mismo, es como si no nos fiáramos de nosotros/as mismos/as. Resultando común pero muy angustioso para quienes lo experimentan, que aparezca el pensamiento de poder “hacer daño a alguien” normalmente pensamos en los seres queridos y cercanos. La persona se siente tan mal sin encontrar a veces explicaciones a lo que le ocurre con una gran inseguridad que les hace sentir y pensar este tipo de situaciones. Tranquilizarse y sentir este tipo de pensamientos como propios de la ansiedad resulta vital para quienes lo experimentan, saber que no ocurrirá nada, dejar pasar estos pensamientos y concentrarse en disminuir la ansiedad resultará primordial en estas situaciones.

Miedo y ganas de huir

Buscar la forma de ponerse “a salvo” de lo que piensas que puede ocurrir, no ir a determinados lugares, frecuentar urgencias para que evalúen los síntomas por temor a que pueda ser una señal de una enfermedad grave, tomar más medicación ansiolítica, intentar no realizar ninguna actividad física por temor a sentirte más activado/a incluso temer tomar cafeína o chocolate, al ser sustancias estimulantes.

Gran parte de los síntomas psíquicos de ansiedad tienen su origen en la dificultad para pensar de la forma habitual, es la forma en que funciona nuestra mente cuando afrontamos una situación de peligro real. Resultando útil cuando existe la necesidad de huir o atacar pero totalmente desbordante cuando no existe ningún peligro real.

Otros síntomas psíquicos a tener en cuenta

  • Pensamientos automáticos negativos de manera persistente: Los pensamientos se repiten, te dicen que las cosas no van bien, que puedes pensar que está enfermo/a, llegando incluso a tener miedo a morir.
  • Sensación constante de que puede ocurrir algo malo, sensación de vacío, de extrañeza o despersonalización sintiéndose como si estuviera fuera de la situación.
  • Dificultad para tomar decisiones ya que las capacidades mentales se resienten, apareciendo con frecuencia dificultades para mantener la atención y concentración lo que favorece la distraibilidad y los problemas de memoria.

Estos síntomas son los descritos con más frecuencia por las personas que padecen ansiedad aunque pueden aparecer otros.

La clave está en no asustarse y en la puesta en marcha de todas las estrategias que mejoren mi ansiedad